{"id":2071,"date":"2021-06-27T00:15:04","date_gmt":"2021-06-27T05:15:04","guid":{"rendered":"https:\/\/ive.org\/?page_id=2071"},"modified":"2021-08-21T18:27:13","modified_gmt":"2021-08-21T23:27:13","slug":"obras-de-caridad","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/no-negociable\/obras-de-caridad\/","title":{"rendered":"Obras De Caridad"},"content":{"rendered":"<h1>Obras de caridad<br \/>\n<\/h1>\n<h2>Verdadera Compasi\u00f3n de Cristo<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En una sociedad en la que la ciencia y la tecnolog&iacute;a avanzan vertiginosamente, y no obstante el desarrollo social e industrial que permea grandes sectores de la sociedad, a&uacute;n perduran la pobreza, el dolor, la enfermedad, el sufrimiento f&iacute;sico y moral, la falta de sentido y la soledad, engendrando as&iacute; nuevos pobres; el Instituto todo, cual otra prolongaci&oacute;n de la Encarnaci&oacute;n del Verbo<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>,&nbsp; quiere dar &ldquo;testimonio de que el mundo no puede ser transformado ni ofrecido a Dios sin el esp&iacute;ritu de las bienaventuranzas&rdquo;<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;A imitaci&oacute;n del Verbo Encarnado, el Misionero del Padre, enviado a los pobres&rdquo;<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> nuestro Instituto quiere &ldquo;continuar revelando a los hombres el amor misericordioso de Dios para con el g&eacute;nero humano, y seguir encarn&aacute;ndolo mediante todo tipo de obras de beneficencia y aliviar con ello muchos de los males que aquejan al hombre actual&rdquo;<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>, porque entendemos que &ldquo;amar a Dios manifest&aacute;ndolo en el amor concreto a los hermanos, es el &uacute;nico medio posible de amar a Dios, seg&uacute;n nos lo ense&ntilde;&oacute; el mismo Jesucristo&rdquo;<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As&iacute; entonces, y conforme al maravilloso carisma que nos ha sido legado de &ldquo;ense&ntilde;orear para Jesucristo todo lo aut&eacute;nticamente humano&rdquo;<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>, las obras de caridad se vuelven para cada uno de los miembros del Instituto un medio aptis&iacute;mo y eficaz de evangelizaci&oacute;n. Por eso y porque <em>la caridad de Cristo nos urge<\/em><a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a>, lo nuestro es &ldquo;privilegiar la atenci&oacute;n de pobres, enfermos y necesitados de todo tipo practicando concretamente la caridad, como testimonio&rdquo;<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. En este sentido las obras de misericordia &ndash;corporales y espirituales&ndash;, y de entre todas ellas sobre todo las que nos ponen en contacto directo con personas discapacitadas, se convierten en uno de los elementos no negociables adjuntos al carisma del Instituto y queremos que as&iacute; lo sigan siendo siempre. Porque ese &ldquo;sigue siendo el camino real para la evangelizaci&oacute;n&rdquo;<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. De hecho, tan convencidos estamos de ello que consideramos a los miembros que se dedican a las obras de misericordia, junto con los mismos beneficiarios de dichas obras, como &ldquo;piezas claves del empe&ntilde;o apost&oacute;lico de nuestro Instituto&rdquo;<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por este motivo, dentro la gran variedad de apostolados que pueda abrazar nuestro Instituto, es nuestra decisi&oacute;n firme y acabada el &ldquo;reservar un lugar preferencial a la labor caritativa, ya que es un componente <em>esencial<\/em> de la misi&oacute;n evangelizadora de la Iglesia y un elemento <strong>imprescindible<\/strong> para la evangelizaci&oacute;n de la cultura&rdquo;<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M&aacute;s aun, las obras de misericordia &ldquo;est&aacute;n en el coraz&oacute;n del Instituto&rdquo;<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a>:<\/p>\n<ul style=\"text-align: justify;\">\n<li>Porque tienen un insustituible valor testimonial en toda cultura y circunstancia. En efecto, en aquellos pa&iacute;ses donde la proclamaci&oacute;n expl&iacute;cita del Evangelio est&aacute; prohibida y la &uacute;nica forma de hacerlo es a trav&eacute;s del testimonio silencioso de los religiosos, las obras de misericordia pueden llegar a ser el &uacute;nico <strong>medio de evangelizaci&oacute;n<\/strong>.<\/li>\n<li>Pero tambi&eacute;n porque en aquellos pa&iacute;ses donde se puede predicar con la palabra, las obras de misericordia nos <strong>permiten corroborar con obras lo que se anuncia<\/strong><a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Ya que muchas personas, aunque est&eacute;n condicionadas por los m&uacute;ltiples atractivos de una sociedad a menudo opulenta e inclinada al ego&iacute;smo, es m&aacute;s sensible que nunca a los gestos de amor desinteresado, como lo testimonian incansablemente las personas que visitan o son atendidas en los numerosos hogarcitos que atienden nuestros religiosos.<\/li>\n<li>Porque las obras de caridad permiten a los religiosos y, por ende, a todo el Instituto, manifestar la predilecci&oacute;n de Jesucristo por los pobres y peque&ntilde;os, de manera tal que la experiencia del trabajo con los pobres, con los ni&ntilde;os abandonados por sus padres, con los ancianos no autosuficientes, con los enfermos terminales y sin asistencia, con los j&oacute;venes adictos, etc., se vuelve una <strong>escuela de vida de fe<\/strong> para los religiosos. Con ellos y en las casas del Instituto dedicadas espec&iacute;ficamente a su atenci&oacute;n, se experimenta de manera palpable la presencia y acci&oacute;n de la Providencia Divina, en lo material y principalmente en lo espiritual.<\/li>\n<li>Adem&aacute;s este apostolado es fuente pr&oacute;diga de <strong>vocaciones<\/strong>. Porque Dios infinitamente providente siempre ha de enviar quienes se ocupen de sus pobres y m&aacute;s necesitados, si se los atiende como &Eacute;l quiere<a href=\"#_ftn14\" name=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conscientes de ello, y sabiendo que &ldquo;el sacerdote es el hombre de la caridad&rdquo;<a href=\"#_ftn15\" name=\"_ftnref15\">[15]<\/a> el Instituto se esfuerza por cultivar en sus candidatos &ldquo;un amor preferencial por los pobres, en los que de modo especial Cristo se halla presente<a href=\"#_ftn16\" name=\"_ftnref16\">[16]<\/a>, y un amor misericordioso y lleno de compasi&oacute;n por los pecadores&rdquo;<a href=\"#_ftn17\" name=\"_ftnref17\">[17]<\/a>. Porque es eso lo que en verdad nos permite ser testigos cre&iacute;bles del amor de Cristo<a href=\"#_ftn18\" name=\"_ftnref18\">[18]<\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo nuestro es ser como el Buen Samaritano que se detiene junto al sufrimiento de otro hombre, quienquiera que sea, y ser compasivos; no s&oacute;lo cuando es emocionalmente reconfortante o conveniente, sino tambi&eacute;n cuando es exigente e inconveniente<a href=\"#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><sup>[19]<\/sup><\/a>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Verbo Encarnado nos lo dijo: <em>pobres habr&aacute; siempre entre vosotros<\/em><a href=\"#_ftn20\" name=\"_ftnref20\">[20]<\/a>. Por tanto, las obras de caridad siempre ser&aacute;n necesarias. Y dentro del Cuerpo M&iacute;stico de Cristo, nosotros, los miembros del Instituto del Verbo Encarnado queremos destacarnos por la caridad exquisita y extensiva con la que buscamos transformar el mundo seg&uacute;n el esp&iacute;ritu de las bienaventuranzas, siendo en el mundo lo que fue Cristo: &ldquo;el rostro de la misericordia del Padre&rdquo;<a href=\"#_ftn21\" name=\"_ftnref21\">[21]<\/a>.<\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Obras-1.jpg\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><br \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/16.jpg\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><br \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/17.jpg\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><br \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-content\/uploads\/2021\/07\/ObC-1.jpg\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/><br \/>\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Obras-4.jpg\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n<h3>Cont\u00e1ctanos<\/h3>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Si quieres ayudar o quieres ser voluntario..<\/em><\/p>\n<p>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<img decoding=\"async\" width=\"255\" height=\"364\" src=\"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/escudo-blanco.png\" alt=\"\" loading=\"lazy\" \/>\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t\t<\/p>\n<h5>\u201cA imitaci\u00f3n del Verbo Encarnado, el Misionero del Padre, enviado a los pobres\u201d, nuestro Instituto quiere \u201ccontinuar revelando a los hombres el amor misericordioso de Dios\u00bb(&#8230;)<\/h5>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Constituciones, 1; op. cit. Lumen Gentium, 31.<\/em><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> San Juan Pablo II, <em>Al cap\u00edtulo general de la Congregaci\u00f3n de la Misi\u00f3n (Lazaristas o Pa\u00fales)<\/em> (30\/06\/1986).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 15.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> <em>Constituciones, <\/em>31.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> 2 Co 5,14.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Cf. <em>Constituciones<\/em>, 174.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 157; <em>op. cit.<\/em> Benedicto XVI, <em>Discurso a los obispos, sacerdotes y fieles laicos participantes en la IV asamblea eclesial<\/em><\/p>\n<p><em> nacional Italiana, Feria de Verona<\/em> (19\/10\/2006).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 194.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: left;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Cf. <em>Directorio de Evangelizaci\u00f3n de la Cultura<\/em>, 156.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> <em>Notas del VII Cap\u00edtulo General<\/em>, 106.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 70.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref14\" name=\"_ftn14\">[14]<\/a> Cf. <em>Ibidem<\/em>.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref15\" name=\"_ftn15\">[15]<\/a> <em>Constituciones<\/em>, 206; <em>op. cit. Pastores Dabo Vobis<\/em>, 49.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref16\" name=\"_ftn16\">[16]<\/a> Cf. Mt 25,40.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref17\" name=\"_ftn17\">[17]<\/a> <em>Directorio de Seminarios Mayores<\/em>, 238.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref18\" name=\"_ftn18\">[18]<\/a> Cf. <em>Directorio de Obras de Misericordia<\/em>, 8; <em>op. cit<\/em>. San Juan Pablo II, <em>Mensaje para la XI Jornada mundial del enfermo<\/em> (11\/02\/2003).<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref19\" name=\"_ftn19\">[19]<\/a> Cf. San Juan Pablo II, <em>Homil\u00eda para los fieles de la Provincia Eclesi\u00e1stica de Los \u00c1ngeles, USA<\/em> (15\/09\/1987). [Traducido del ingl\u00e9s]<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref20\" name=\"_ftn20\">[20]<\/a> Mt 26,11<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref21\" name=\"_ftn21\">[21]<\/a> <em>Misericordiae Vultus<\/em>, 1.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Obras de caridad Verdadera Compasi\u00f3n de Cristo En una sociedad en la que la ciencia y la tecnolog&iacute;a avanzan vertiginosamente, y no obstante el desarrollo social<span class=\"excerpt-hellip\"> [\u2026]<\/span><\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"parent":1951,"menu_order":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"footnotes":""},"class_list":["post-2071","page","type-page","status-publish","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2071","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2071"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2071\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5620,"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/2071\/revisions\/5620"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/1951"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ive.org\/iveorg\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2071"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}